Si esta noche me muriese no me importaría, me ahorraría el
seguir perdiendo, el seguir luchando por nada… Estoy cansado de perder, de
saber que no tengo nada que hacer y aun así seguir adelante. Lo único que me
mantiene vivo es pensar en que dentro de quizás demasiado tiempo, estaré lejos
de aquí, aunque eso no me hace olvidar mi futuro, en el mejor de los casos
terminaré ahorcado a los 42 años en mi estudio de una ciudad extranjera, y me
encontrarán semanas más tarde, cuando los vecinos empiecen a oler lo que queda
de mí. Tampoco me importa, lo único que me importa ahora mismo es cuanto queda
para eso… Cuantas veces voy a tener que volver a intentarlo hasta llegar ahí.
La vida es un conjunto de desilusiones, de engaños, de miedos que te
aprisionan, es un escaparate de cosas que nunca podrás tener, un buen coche,
una buena casa, vivir sin preocupaciones, un amor de película, una familia
ejemplar… La gente se empeña en vivir en esos sueños y muchos son felices tan
solo fantaseando, quizás yo no nací para fantasear… Siempre he pensado que me
equivoqué de sitio, tal vez incluso de época, cada vez me siento más fuera de
la vida que dentro, no sé, aquí no soy nada, o soy totalmente contrario a lo
que son los demás, tal vez me equivoqué de especie, siento que no nací para
esto, intento mejorar, intento adaptarme, pero todo sigue saliendo mal, todo se
vuelve imposible. Tengo la certeza de que no terminaré la carrera, que dejaré
este mundo antes de que eso suceda, y tengo la esperanza de encontrar algo que
me haga cambiar eso, pobre iluso…