Vengo de un lugar donde todos miran, donde la mentira crece
de los árboles intoxicados de avaricia, manchados con la sangre de recuerdos
sin memoria. Vengo de un lugar donde duele el llanto, el grito bronco de una
desesperación exhausta, el silencio triste de unos valientes a destiempo, de
unas manos que encarcelan a palomas mensajeras que yacen hambrientas de futuro.
Vengo de un lugar lleno de sabios sin estudios, que clavan dedos en pobres
valientes que aún no saben dónde están, que aún no saben que a este lado del
mundo solo existe la derrota. Vengo de un lugar donde la pobreza siente
vergüenza, donde todos miran con desidia al hambriento, mientras retumba en su
interior un estómago cargado de egoísmo. Vengo de un lugar lleno de apariencias,
de sonrisas falsas, de miradas acusadoras perpetradas por aquellos que más
tienen que callar, pero que siguen dando saltos como gacelas en celo, ante un
amo que ofrece migajas con cada guantazo. Vengo de un lugar donde el Ser humano
roza el ridículo, donde la existencia misma provoca repulsión, donde todo lo
que no sea un futuro cargado de sangre y fuego sabrá a injusticia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario