Se hace tarde entre palabras
disfrazadas, entre letras que entrelazan ideas, pensamientos y virtudes; Entre
canciones que encienden recuerdos, que hacen remover conexiones neuronales
hasta el punto de convertirte en un viajero temporal desafortunado. Ahí fuera
la noche cubre de tristeza las calles, grita con su silencio nocturno en el oído,
un muro de soledad que no rompen palabras, gritos ni sollozos. Dentro diluvia,
como siempre… Pero hace calor; Por las ganas de brillar, que no se rinden, que
hacen sudar las manos ante el fuego interno de la genialidad desatada. Aquí
dentro es donde todo nace, donde empieza la diferencia entre lo que fue y será,
entre lo que se fue y aún queda, donde aparece lo que quedará cuando me vaya. Y
nace la sonrisa, como un rival que se levanta después de lo imposible, como un
sol que aparece mordiendo a las nubes que nos hacían empequeñecer, que nos
hacían creer que no se podía; Pero siempre se puede.
Un rincón personal donde expreso lo que siento y pienso sobre aspectos que me influyen de la vida, que me marcan como persona. Una ventana que dejo entreabierta, entre mi interior más poético y el mundo.
sábado, 26 de marzo de 2016
viernes, 18 de marzo de 2016
Cansado
Estoy cansado de ti, de tus labios que no besan, de tus
palabras que no dicen nada, que no cesan, que se clavan, que encallan entre
rocas de tristeza, de ignorancia perpetua, desmesurada, casi insultante. Estoy
cansado de ti, tan cansado que vomito en silencio los recuerdos de tus manos,
de tus gestos medio sonrientes, de tus ojos penetrantes que buscan más allá de
lo que soy, llamando al pasado en una combinación inquietante de circunstancias
dolorosas. Estoy cansado de ti, de tus exigencias constantes, de tus
anocheceres encontrados que me persiguen gritándome que no cumplí con lo de
hoy. Estoy cansado de ti, de tu altura de miras, de tus sueños inalcanzables
que se mezclaron con el explosivo de la necesidad, convirtiéndose en una bomba
de relojería que espero que estalle pronto. Estoy cansado de ti, tan cansado
que tu reflejo ya me asquea, tan cansado que sólo abrir los ojos sabe a
tristeza, a la tristeza mañanera de un nuevo día que me llama a golpe de
responsabilidad, de cosas que ya no importan.
sábado, 5 de marzo de 2016
Quizás otro día
Tal vez sea demasiado tarde. Para
olvidar lo aprendido, para esconderse del temor al olvido, o del recuerdo
inadecuado. Tal vez sea demasiado pronto, para saber el final, para entender el
principio, para acabar con el zigzagueante baile de luces sobre la cortina de
una triste tarde cualquiera. Tal vez no alcance la noche para ocultar los
recuerdos que se clavan, los que crean heridas que te hacen mudar de piel,
convirtiéndote en un ser extraño que no reconoce al tipo que se refleja en cada
espejo. Tal vez no sea hoy, cuando todo acabe, cuando el silencio renazca
arrasando con su elegante simpleza, haciendo olvidar al resto que en algún momento,
durante un tiempo hubo alguien que latía diferente, que reía diferente, que
hablaba de manera distinta… Tal vez no sea hoy, quizás otro día.
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