Porque hay momentos tan dulces que al probarlos,
Endulzan el placer y los sentidos,
Que son besos que a los besos tan perdidos,
Encuentran entre llantos decorados.
Que no les falten lágrimas a los ojos,
Que te miran parpadeantes de agonía,
Son los dedos de tus manos melodías,
Que retuercen las paredes de mi llanto.
Porque perderte y no tenerte es llevadero,
Como el que lleva una pesada carga en su regazo,
Como quien descuartiza su corazón con cada vaso
De alcohol que delira su mente cuerda.
Porque puedo vivir sin ti,
Como el pájaro puede cantar sin mañana,
Si este no hubiese conocido más que la noche.
Esas noches que ya se convirtieron en días,
Y esos días que se tornaron eternos,
Porque puedo vivir sin ti, sí,
Pero no puedo vivir con tu recuerdo.