Que te jodan por cada caída, por cada vez que intentas
levantarte, que te jodan por tu sonrisa aún cuando las cosas van mal, por las
veces que lo intentas sabiendo que es imposible, ¿No piensas abandonar nunca?
¿No piensas dejar de intentarlo? Que te jodan por no conformarte con ser un
mediocre, por intentar ser feliz, que te jodan cada miserable día de tu vida
por intentar cambiar las cosas, por cansarte de perder, por apretar los dientes
y empujar con todo cuando no le importas a nadie. Que te jodan cuando te
sientes solo, cuando te ahogan los días, cuando sabes que no puedes más y que
tienes que seguir, que tienes que continuar un camino que no conduce a ninguna
parte. Que te jodan por tener esperanza, aún cuando la esperanza se ríe de ti
cada mañana, que te jodan por las noches en la que los nervios no te dejan
dormir, porque piensas que las cosas van bien, pobre iluso… ¿Aún piensas que
volar es posible?. Que te jodan por soñar, por correr hasta vomitar, por llorar
hasta quedarte sin lágrimas, que te jodan por no aceptarlo, por no aceptar que
seguirás siendo un cualquiera el resto de tu vida.
Un rincón personal donde expreso lo que siento y pienso sobre aspectos que me influyen de la vida, que me marcan como persona. Una ventana que dejo entreabierta, entre mi interior más poético y el mundo.
lunes, 12 de noviembre de 2012
martes, 21 de febrero de 2012
Cuando mejorar no es suficiente
Solo son sombras, recuerdos que parpadean en la mente, que vuelven una y otra vez como si cobrasen vida con cada suspiro que me hace estar más abajo… Lleno de preguntas sin respuestas, de un corazón que late cada día como si fuese el último, de un alma que me arde sin saber por qué. Levantarse no es difícil, nunca lo fue… Pero… ¿Hasta cuándo? Espero que la vida esté dispuesta a tumbarme cien veces más, porque yo estoy dispuesto a levantarme ciento una… Caída tras caída, apretando los dientes, como quien sabe que no hay posibilidad de victoria y aun así continúa adelante, porque aún creo en los milagros o porque no me queda otra opción que creer en ello… ¿A caso piensas que voy a rendirme? No tengo tanto valor para eso…
Y lo daría todo, los segundos que me restan, los minutos que me sobran, los sueños en los que apareces y las pesadillas en las que te pierdo, los momentos que me hacen reír, y el resto del tiempo que estoy muriendo… Pero aun así no es suficiente, nunca lo será, por eso continúo mejorando, cambiando tanto como sea posible, reconstruyendo mi castillo de naipes cada vez que el viento viene y lo derrumba, aun sabiendo que mejorar no es suficiente, que por mucho que luche contra mí mismo, por mucho que me machaque, que me levante, que grite, seguiré sin merecerlo, seguiré viendo como otros ganan, otros que no lucharon, que no cayeron, que aún no saben lo que es llorar hasta quedarse sin lágrimas. El mundo no es justo, y tampoco espero que lo sea algún día, tan solo espero que se acabe.
martes, 24 de enero de 2012
Esperanza y pena
Hoy el metro huele a ti, como un recuerdo cercano, un veneno que en mis manos hace que siempre me pierda, hoy lloro más que ayer, porque te quiero y te odio, porque mancho cada folio con la tinta de mi piel, como una llave de hotel que abre una puerta cualquiera, como un beso en una acera de una ciudad sin poder, anarquía de placer, sociedad que se acelera, que desangra mis pulmones congelando este cincel, que hoy esculpe esta barrera entre tu huella y mis pies. Hoy se fue la noche susurrándome tu voz, trepó la luz incesante por tu cuello de algodón, se encogieron mis sentidos al descubrir que eras tú, quien fabrica el ataúd donde guardo mi ilusión, donde pierdo la razón, donde exculpo mis motivos. Pobre alma cual cautivo, vagando solloza por ser, ¿A quién viste al amanecer?, ¿Quien merece tal castigo?, tosco placer adictivo, ruda esperanza a merced, de unos labios, de un ombligo, de unos ojos color café.
sábado, 21 de enero de 2012
Me iré mañana
Me iré, a donde no quede nada, a donde tu voz no llegue, donde no manche mis papeles con tu cuento de hadas, donde sobran tus balas con las que mi piel se hiere. Me iré mañana, para convertir en estrella a este actor secundario, a donde sobran horarios en cuerpos vencidos, como un legionario que se retira herido y su sangre todavía emana. Me iré a donde no acaricies mis oídos, con el deseo de convertirme a la religión ortodoxa de tus labios, sí, me iré mañana. No volveré, porque volver significaría recordarte, porque volver sería de valientes y tu amor ya me convirtió en cobarde, como un niño que llegó tarde y aún no sabe que es la suerte. Dulce piel que nunca olvido, azarosa llama que ya abatido me sigue quemando como la primera vez, ¿De quién fuiste cruel destino?, ¿De quien huiste maldito ser?, más no por placer fui convencido y hoy el camino es ayer y el ayer ya está vivido, en este lívido papel, que llora por estar contigo, aún más por estar sin ti, que desangra ese carmín, negro de su fino ombligo, para dejar el testigo a quien lo quiera leer, que ya olvidó a sus amigos, que se niega a ser feliz, que la palabra vivir se le antoja como un castigo que ya no quiere ni ver, hoy me olvidaré de ti, mañana aún no lo sé.
viernes, 13 de enero de 2012
Nunca será suficiente
Hoy solo tengo ganas de ti, pero tus ganas son otras, hoy mi mente no para de nombrarte y mi orgullo aprieta los dientes porque no tiene manos con las que darle un guantazo. A veces perdemos el norte apostando a un norte falso, creyendo que la felicidad se encuentra bajo la falda de una sonrisa que nos cautiva, que nos ilumina con su falsa claridad, que nos envenena hasta el extremo de aceptar la muerte como alternativa. Con lo sencillo que es la vida, tan sencillo como respirar, eso que tanto me cuesta hacer ahora, como si mis pulmones llorasen y no tuviesen forma de vaciar sus lágrimas, quedándose en mi interior, haciendo que note el peso. Siempre he creído que hay algo mucho peor que llorar con los ojos, pues al fin y al cabo llorar no es más que soltar lágrima a lágrima el dolor que acaricia con fervor nuestro interior más débil. Nada duele más que llorar con el alma, tal vez porque se queda dentro, tal vez porque ese tipo de lágrimas nunca se gastan, siempre quedará una lágrima más cuando el alma esta triste, siempre quedará un suspiro más que darle, un abrir y cerrar de ojos que ofrecerle, unas manos que recorran el camino hacia la cara para taparla y una certeza de que nunca será suficiente.
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